— ¿Bianca?
— Estoy en el baño ya salgo mamá –El corazón de Lena se inundó de alegría amaba escuchar a sus dos hijos llamarla mamá. –Aquí estoy ¡Buen día!
— ¡Buenos días mi pequeña! uhm... siéntate que quiero conversar contigo
— Eso se oye muy serio ¿Todo está bien?
— Si, si es solo que, anoche notamos como tú y el príncipe Alistair se miraban y eso dejó algo inquieto a tu padre –Bianca frunció el ceño, confundida.
— ¿Por qué?
— Cariño porque estás en esa etapa, con tus obligaciones como p