(...)
— ¿Ahora sí quieres hablar? –Preguntó Nicholas con una sonrisa triunfante.
— Creo que ya no hay nada más que decir –Lena sonrió, su rey la atrajo colocando su cabeza en su pecho.
— No tienes idea de cuánto extrañaba estar así contigo, tenerte entre mis brazos de nuevo.
— Lo sé, perdóname por hacerte a un lado, no fui fuerte –Confesó la reina con tristeza.
— ¡Shhh! pasaste por mucho sola, no tienes que disculparte por nada
— No, debí estar para ti como tú lo has estado para mí, sé que