(...)
— ¿Dónde está Astra? –Bianca había vuelto a su forma, sabía que Astra no podía volver a escapar.
— ¡Uhm! pequeña deberías primero ponerte algo de ropa –Señaló Ailsa el cuerpo totalmente desnudo, Alastair se quitó el sacó y se lo entregó desviando su mirada.
— Gracias, lo siento yo... no pude evitarlo –Dijo al ver lo que quedaba de Dante.
— No te preocupes era algo que se merecía, más bien murió demasiado rápido, él debía sufrir –Dijo la chica, sin dejar de observar a su padre bañado en