La llegada del empresario griego Basil Makris estaba revolucionando a todas las féminas de Brasov, era un gran amigo de la familia de Lena, se había dedicado a ser aliado en la explotación minera de Brasov generando grandes beneficios a la corona.
— ¡Basil, bienvenido! –Lena lo recibió con una gran sonrisa.
— Reina Lena –Saludó el hombre de gran altura, muy corpulento, espalda ancha, piel bronceada ojos color avellana y un rostro muy varonil todo un dios griego, hizo una reverencia ante Lena.