40. Recuerdos y pensamientos
Heros se dirigió al comedor de la empresa, en la se sentó solo y apartado. Sin embargo, luego fue acompañado por las empleadas que lo habían visto en la mañana. Ellas hablaban y le hacían preguntas casuales, que respondía de forma puntual. Sin embargo, Lacey mantuvo la distancia y no se acercó a él.
El día se desvaneció un instante. La noche pronto abrazó los cielos y la tímida luna se dejó ver, mientras iluminaba las alturas con su tenue luz.
—Es mejor dejar pasar un par de semanas —dijo Hesti