Esperar a que Benjamín regresará nunca le había parecido tan ansioso. Si iba a la cocina tenía a tres pares de ojos rodeando sus movimientos. Si decidía visitar la biblioteca el menor de los hermanos ya estaba allí abriendo la pesada puerta. No quietos ni imaginarse cuando fuese al baño.
Firheal seguía jugando con su teléfono móvil, la pelinegra se cansó de leer una revista sobre plantas medicinales y decidió espiar a su amiga.
En cuanto observó la pantalla, la cual mostraba un escenario de bat