Capítulo 53.
El atardecer llegó como una oleada de recuerdos. El cielo se mantenía soleado a pesar del viento fresco que azotaba la ciudad. Noviembre. Dentro de poco se asomaría la culminación de un año. Un año donde mi vida dio un giro inesperado.
La actitud de Amanda escondía algo, esperaba no fuese grabe, esperaba que confiara en mí y pudiese decirme qué era aquello que la estaba aquejando. Rayan, su hermana, también lo había notado, pero todo era tan nuevo, tan temprano, incluso confuso. N