Salí del despacho entrando la noche. No dejaba de darle vueltas al asunto de la familia, ¿Casarme? Eso no estaba en mis propósitos de año nuevo.
Había llegado a los veintiocho siendo el futuro líder de la Riktigt hem ( casa Real).
Y todo sin la necesidad de una esposa. No planeaba revelarme ante mi padre, él más que nada lo comprendía; comprendía que después de ver cómo mataban a mamá frente a mis ojos, no pondría en peligro a ninguna mujer nunca más. Él lo hizo, sabía el riesgo, se casó y no s