Leonardo:
La pregunta salió de mis labios sin poder detenerla, sabía que no era el mejor momento para hacerla, sin embargo la duda explotó en mi, creando un sinfín de melodías incoherentes.
Su rostro palideció y por ese instante me arrepentí, lo hice de verdad. Su mirada delataba temor, pero también enojo.
No dijo nada se limitó a darse la vuelta y salir del hotel.
Por suerte desperté de aquel transe y reaccioné, salí a buscarla y pude ver que cruzaba la calle dando pasos rápidos.
Corrí hacia e