Llena Wells:
Abrí mis ojos, el pecho me dolía y podía escuchar el palpitar de mi corazón desde mis oídos, me percaté de que esta no era mi habitación, traté de ponerme de pie pero un fuerte mareo junto con un dolor en mi cabeza me hizo regresar a la misma posición.
En ese momento la puerta se abrió, dejando ver a mi jefe entrar.
-¿Cómo te sientes Llena? – preguntó con un aire de preocupado .
Es raro que no me llame de usted, siendo horas de trabajo.
-Algo mareada, ¿qué fue lo que ocurrió?
-Una