Ya habían pasado dos horas, con mucho esfuerzo la rubia logró desinfectar las heridas, curarlas y vestir de nuevo a la pelirroja. Sabía que el daño interno era peor, un trauma más, un grito más por las noches . Y aunque todas en ese lugar tenían pesadillas, Marley era la única consciente de cuánto había sufrido aquí desde los dieciséis años.
- Marley sal ya, tienes clientes que atender en el bar- La rubia bufo cansada, eran apenas las once de la mañana y muchos ya estaban tomando y pidiendo ape