Sera.
—¡Amanda deja de temblar que me pones más nerviosa!— Repliqué.
—¿Cómo no quieres que esté nerviosa? Evadimos a seguridad. Y ahora vamos acompañadas de estos hombres a no se dónde.
— Es la parte secreta del aeropuerto. Abordaremos un avión privado. ¿Estás segura?
— Claro que estoy segura. Marcel va a matarme. Pero no te dejare ir sola. A parte nadie me conoce. Esta peluca es increíble.
Reí para mis adentros. Se miraba bastante obvia. El color algodón de azúcar rosado que llevaba sobr