Mundo ficciónIniciar sesiónA las diez de la mañana, Leonardo Méndez llegó al edificio Parque Riviera con una carpeta bajo el brazo y la excusa de supervisar algo que no necesitaba supervisión. Llevaba un traje azul marino que le quedaba bien pero no tan bien como los de Matías, y una corbata que había elegido esa mañana con más cuidado del que quería admitir.
Miranda Ospina lo vio desde la ventana del apartamento de Gabriela, donde había ido c







