Mundo de ficçãoIniciar sessãoGabriela asintió, incapaz de hablar, mientras él jugueteaba con la tela de sus bragas, empujándola contra su centro, haciéndola frotarse contra sus dedos sin llegar a tocarla directamente. Era tortura. Era éxtasis.
—Quítalas —pidió ella—. Quítamelas. Necesito sentirte.
Él se incorporó lo justo para deslizar sus bragas por sus piernas, y cuando ella quedó completamente desnuda bajo &eac







