44. Nuevo integrante

Las horas eran eternas, y Violeta seguía sin saber nada sobre Dylan. A su padre lo pudieron ver algunas horas después, pero como continuaba dormido por la anestesia no alcanzaron hablar con él. Pero al menos ya sabían que estaba bien y que se repondría muy pronto, ya que la bala pasó de largo sin comprometer ninguna arteria o hueso.

Cuando al fin logro sentarse debido a la insistencia de su madre, la chica no paraba de comerse las uñas p

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