Capítulo 59. Embarazada
Me desperté con el sol de Dallas entrando por las cortinas. Mi cuerpo, recién saciado por la intensa noche con Alejandro, se sentía pesado. Quería levantarme e ir a la universidad, pero al intentar sentarme en la cama, todo empezó a dar vueltas.
Un mareo súbito me obligó a recostarme de nuevo.
—Maldición —mascullé, cerrando los ojos.
No era solo el cansancio por las pocas horas de sueño o el estrés que cargaba encima. Era algo diferente, algo más profundo y nauseabundo.
Me calmé como pude. Toqu