Konstantin estaba muy avergonzado de su comportamiento, en su furia se había olvidado de que Gema lo estaba observando. Solo cuando escuchó el estrépito del enrejado al caer, se dio cuenta de que se había marchado y no por la puerta precisamente. Corrió a la ventana, vio la reja en el suelo y a una apurada Gema entrar en la casa, bajó corriendo la escalera a tiempo de ver como ella y Mary huían a toda carrera.
La policía lo detuvo, pero como estaba sobrio lo iban a dejar marchar, hasta que su