Ya todas las cosas estaban volviendo a la normalidad y cada vez estaban más tranquilos porque la familia estaba regresando a la normalidad.
Gian Franco había conseguido que su esposa detuviera el divorcio, pero bajo la advertencia de tener que hacer muchos méritos para resarcir aquel engaño. Fabrizzio había buscado esa segunda opinión y las noticias eran favorables, porque la enfermedad que tiene es controlable y por supuesto, no morirá, al menos no en el futuro próximo, por lo que su romance c