Capítulo 38 —Confesiones entre sombras
Narrador:
Liam entró al apartamento de Maya cerca de la medianoche, con los hombros tensos y el rostro oscuro. Cerró la puerta detrás de él con cuidado, pero su entrada fue lo suficientemente ruidosa como para alertarla. Maya salió de la habitación, envuelta en una bata ligera que apenas cubría su delicada figura.
—¿Cómo te fue? —preguntó con cautela, su voz un susurro cargado de inquietud.
Liam dejó caer las llaves sobre la mesa y soltó un suspiro pesado