Patrick caminaba por los pasillos de la empresa con la cabeza gacha y la mente en un mar de pensamientos. A su alrededor, el ajetreo de la oficina continuaba, pero él apenas notaba la actividad a su alrededor ya que sentía que su vida se encontraba en una encrucijada sin salida.
En ese momento, levantó la cabeza encontrándose de frente con el padre de Erika, el señor Arthur.
- Hola, yerno. - dice con una sonrisa. - No pensé verte acá en la oficina, creí que estarías cuidando de mi hija.
- Usted