La enfermera se acercó con pasos sigilosos hacia la cama de Erika y comprobó que estaba descansando tranquilamente. Luego se volvió hacia Patrick quien dormía plácidamente en el sillón, tenía el cabello revuelto y un semblante cansado.
Sin duda, Ana, no podía negar el atractivo que tenía el señor Miller.
Se acercó a él y le tocó el hombro suavemente para despertarlo con algo de timidez, estaba embelesada mientras Erika abría sus ojos. Al notar la cercanía de Ana hacia Patrick frunció el ceño co