Ana estaba parada en la cocina, con las manos apoyadas en la encimera y la cabeza gacha. Estaba sumida en sus pensamientos, tratando de procesar la información que acababa de escuchar en la habitación de Erika.
Nunca pensó el trasfondo que se encontraba en la historia de su paciente, pero ella estaba allí solo para cumplir con su rol de enfermera y nada más. No obstante, sentía algo de culpa al saber la verdadera paternidad de ese bebé que Erika estaba esperando.
Ana se preguntaba qué debería h