Nathalia
Luego de explicarle todo, decidimos llamar al número de teléfono y se reusarón completamente a reunirse con el señor de Lucas.
Asegurarón que con sólo el emviarle la firma sería suficiente y se reunirían luego.
Llegamos a la conclusión de que eran unos estafadores.
Por la culpa de esos imbéciles, mi trabajo se duplicó, pues tuve que eliminarlos de la agenda y sacar de entre todos los papeles el contrato que iba para ellos.
Miro mi teléfono y ya son las seis de la tarde... Mierda como