Para el día lunes, Xander se ofreció a llevar a Luna al colegio. De hecho, ahora parecía querer ser el único encargado en dicha tarea. Julieta se negó sutilmente.
«Me gustaría comprobar por mí misma que todo está marchando bien con Luna en la escuela. En otra ocasión será», le escribió un mensaje de texto.
«Bien», respondió él al segundo sin agregar nada más. Ante esa sola palabra no pudo deducir su estado de ánimo: ¿conforme o enojado? Aquello sería un misterio.
Ella guardó el celular y caminó