—Noble no, Carlotta, es un santo —añadió la primera de sus amigas, con una risita maliciosa—. Pero claro, con una mujer tan manipuladora como ella, cualquiera cae. Lo que nos duele es verte a ti así, perdiendo el lugar que te correspondía al lado de Xander por culpa de una aparecida. Pero bueno, ya sabes lo que dicen: el tiempo pone a cada uno en su lugar.
—Ya no me importa Xander. ¿Podríamos dejar de hablar sobre eso?
—Claro, cariño. Entendemos que te duele.
—No he dicho que me duela. En reali