AMELIA
—Amelia —repitió Olivia junto a mí—. No se lo des.
La mujer mantuvo las manos extendidas hacia la cuna. Llevaba cubrebocas, gorro médico y unos lentes grandes que le ocultaban casi todo el rostro.
—La revisión será más cómoda si yo sostengo al bebé —dijo.
—Por teléfono me dijeron que solo iban a pesarlo y revisar su oxigenación —respondí—. ¿Para qué es la jeringa?
El hombre cerró la maleta antes de que pudiera verla mejor.
—Es parte del control para niños prematuros —explicó la mujer—. N