CAPITULO 134

AMELIA

—Amelia —repitió Olivia junto a mí—. No se lo des.

La mujer mantuvo las manos extendidas hacia la cuna. Llevaba cubrebocas, gorro médico y unos lentes grandes que le ocultaban casi todo el rostro.

—La revisión será más cómoda si yo sostengo al bebé —dijo.

—Por teléfono me dijeron que solo iban a pesarlo y revisar su oxigenación —respondí—. ¿Para qué es la jeringa?

El hombre cerró la maleta antes de que pudiera verla mejor.

—Es parte del control para niños prematuros —explicó la mujer—. N
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