Abril.-
Mi mirada esta fija en el techo, de solo pensar que Elijah se encuentra en la habitación de arriba, sobre sabanas de algodón egipcio, durmiendo, seguramente semidesnudo, me hace apretar los muslos.
Estoy comenzando a preocuparme por esta obsesión ninfómana, bueno si somos justas desde que él y yo llegamos a Seattle no… solo ese mínimo encuentro en el que me provocó en aquella limosina.
— Necesito algo que me haga olvidarme de ese hombre –salto de la cama, camino de puntillas para no de