67. La incomodidad
Ha-na estaba por conciliar el sueño. Pero le llegó una notificación de mensaje. Era de parte de Erik, su amigo de la universidad y compañero de trabajo.
Erik.
Hola, Ha-na. ¿Estás libre mañana después del trabajo?
Ha-na.
¿Por qué?
Erik.
Quisiera invitarte a cenar. Una cita en la tarde.
Si no te molesta.
Ha-na se mantuvo mirando la pantalla del celular, asimilando la invitación. Tensó la mandíbula. La verdad era que Erik era amable, atento y siempre se la pasaba bien con él. era más divertido. A