181. La aceptación
En la noche, mientras todos se disponían a dormir, ellos estaban en la cama. Estaban abrazados, respirando de manera normal.
La luz tenue de la lámpara daba al cuarto un brillo cálido, dibujando sombras suaves sobre las paredes. El aire estaba impregnado de un aroma dulce que parecía emanar de Ha-na, ese perfume tan característico que Heinz encontraba irresistible. Cada vez que sus dedos jugaban con los mechones oscuros de su cabello. Sentía la textura sedada deslizándose entre ellos, como si c