Mundo ficciónIniciar sesiónDe vuelta en la oficina, Faye entró con noticias.
—Señor Sebastian, los hombres que envié a la sala de la madre de Mark encontraron a alguien.
—¿A quién? —preguntó Sebastian, inclinándose hacia adelante. Faye no era de perder el tiempo con pistas inútiles.
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