Mundo ficciónIniciar sesiónLa mente de Georgia era un completo caos. Tan absorta estaba en sus pensamientos que terminó chocando de frente con una mujer que salía de una boutique de Hermès. El bolso de diseñador de la otra cayó al suelo de mármol con un golpe seco, y uno de los remaches metálicos de la cadena salió disparado.
—¡Oye! ¿Estás ciega? —espetó la mujer. Pero en cuanto reconoció el rostro frente a ella, su tono se volvió afilado, cargado de desprecio—. Vaya, pero si es Georgia Soler. Qué sorpresa… ¿qué te pasó? Caminas como si ya ni supieras ir en línea recta.
Georgia alzó la vista… y se quedó helada.







