Mundo ficciónIniciar sesiónEl patio de la familia Soler era amplio, decorado con luces centelleantes y elegantes arcos. La piscina brillaba como plata líquida, el césped se extendía como una alfombra verde y las mesas estaban listas con exquisitos alimentos, esperando a los invitados.
Gabriela se preparó meticulosamente: cejas peinadas, mejillas sonrosadas, labios con brillo, sombras aplicadas en los ojos. Su largo cabello caía como una cascada. Llevaba un vestido blanco hecho a medida y joyería de edición limitada. Alta, radiante y magnética, estaba decidida a ser el centro de atención, especialmente para Sebastián.
Pero pronto notó algo extraño: los invitados vestían disfraces extravagantes y coloridos—Aladino, bailarines enmascarados, gitanas, Superman…







