Mundo de ficçãoIniciar sessãoElise parecía mucho mayor que hacía treinta años: el rostro más delgado, el cuerpo frágil. Sin embargo, aquel tipo particular de belleza—débil, lastimera, dolorosamente delicada—no se había desvanecido en lo más mínimo. Si acaso, el paso del tiempo la había vuelto más marcada. Un vestido claro y vaporoso colgaba suelto de sus hombros estrechos, envolviendo su figura ya d







