Eryx DeCostello
New York
Desabrocho los botones de su blusa, la abro y queda expuesta su ropa interior de seda en color beige, que contrasta con su deliciosa piel, le acaricio por encima del valle de sus senos y ella respinga, nuestras miradas no pierden el contacto, bajo y vuelvo a besar sus labios y ella lleva sus manos a mi cabeza, metiendo sus dedos entre mi pelo. Me suben hormigas por todo el cuero cabelludo.
–Sí. – Dice en mi oído.
Su voz entrecortada cargada de deseo. Bajo la cabeza y be