Ava Janssen
New York
Me acababa de ir de dónde hacía unos momentos fui la mujer más feliz y dichosa del mundo, al lado del guapísimo Eryx DeCostello, mi jefe. Tengo que reconocer que me hizo sentir como nadie nunca lo hizo y que amé cada segundo, cada caricia y cada momento que a su lado pasé. Ahora lo que pesaba en mí, era que me traicioné a mí misma y que había cruzado una línea que me prometí no cruzar, la de no involucrarme con nadie emocionalmente en un muy largo tiempo y menos siendo con