Eryx DeCostello
New York
Era sábado en la noche y estaba con mi hermana Ary en la entrada del salón en el que sería la fiesta benéfica a la que teníamos que asistir. Aunque Ary siempre renegaba de estos tipos de eventos no le quedaba de otra. No le gustaban porque decía que estaba llena de gente estirada, amargada y con su pomposidad ridícula.
Me encontraba impaciente esperando a Jazmín y yo no podía ocultar mi nerviosismo si no se presentaba. Pues habíamos cambiado los planes de su llegada,