Ava Janssen
New York
–Hola mi Dios griego – Llegué y lo abracé con ternura – Ya he llegado mi vida.
Me alegraba todo el tiempo de estar así con él, aunque fueran a ratitos, teníamos demasiado trabajo que hacer y más de mi lado, tenía e iba a dar todo de mi parte. Esta era una gran oportunidad para mí.
–Hola mi hermosa morena, ya pensaba que no ibas a llegar nunca – Me miró con tristeza – Quería verte antes de irme, tengo que apoyar a Dante con un cliente y ya me espera allá abajo.
Mi Dios grie