Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de cerrar la puerta detrás de Santiago, Analía volvió a la sala donde se encontraba Ernesto. Este estaba sentado en el sillón con los codos apoyados en sus rodillas y la cabeza apoyada en sus manos. Al escuchar los pasos de la joven que se acercaba, la miró
– ¿Me dejas explicarte, Ana? – ella se sentó a su lado
– Estoy ansiosa por escuchar tu explicación para negarme de esa forma – él le tomó la mano
– Esto ya lo hemos hablado muchas veces, incluso tu huiste de m







