Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de pasar tantos calores, al fin había podido ver a su abuela. La escena era desbastadora, a pesar que Santiago le había tranquilizado diciéndole que estaba evolucionando mejor de lo esperado, le rompía el corazón verla así, tumbada en una cama, inconsciente llena de tubos y cables. Trató de tomarle la mano, pero la mano de Santiago se lo impidió.
– No puedes tocarla - ella se dio vuelta y se recostó su pecho y comenzó a llorar. La abrazó y la sacó de la habitación – no llores An







