Por alguna razón, ver a Mariah así hizo que Leonardo se sintiera incómodo.
—Basta. No hablemos más de esto —dijo, y tiró de su mánager para sacarlo de la habitación.
—La malinterpretaste; no tenemos ese tipo de relación —aclaró Leonardo con firmeza.
El mánager lo conocía bien, pero aun así se sentía inquieto. La chica era realmente atractiva, y era normal que Leonardo pudiera sentirse atraído por ella.
Al ver la expresión sospechosa de su mánager, Leonardo contuvo su incomodidad y añadió:
—No t