89. Los buitres
89 Los buitres
Mientras el mundo tiembla, Kristian no duerme.
La ciudad amanece y anochece detrás de los ventanales de su oficina sin que él perciba la diferencia. El reloj digital marca las tres de la mañana cuando todavía está revisando informes financieros que no cuadran. Las pérdidas no son casuales. Las auditorías tampoco.
—Otra planta detenida —dice Mikhail desde el otro lado de la mesa, con la voz baja pero tensa—. Sistema de refrigeración saboteado. No fue fallo técnico.
Kristian no