81. No es tiempo
81
La primera contracción no la alarma.
Elise está sentada en la pequeña mesa de la cocina, revisando mentalmente rutas, tiempos, posibles contactos. Tiene una libreta abierta frente a ella con anotaciones breves y ordenadas. Afuera cae la tarde y el mar golpea el muelle con una regularidad casi hipnótica.
Entonces siente la presión.
Una tensión que le cruza el abdomen desde la espalda baja hasta el vientre. Se queda inmóvil unos segundos. Respira.
Estrés, piensa.
Ha tenido falsas alarmas antes