Simplemente no podía créelo, las miradas y todos los comentarios burlescos que se mostraba conforme caminaba, de verdad no era de importancia, por lo menos para ella en aquel momento
Su furia era más importante, el deseo de darle una paliza aquel hombre bastardo e insecable, era mucho más grotesco, mientras caminaba por las calles de la ciudad
De verdad ¿Qué le había hecho a ese hombre para que odiara tanto? Bueno había hecho unas mil cosas, la verdad era que no podía quedarse, después de todo