—No… No te acerques, no quiero que te acerques…
Estaba tan aterrada, incluso callo en los grandes escalones del lugar, pero Ares había sido más rápido, él la había tomado de la muñeca
Y la había casi arrastrado hasta la oficina, aquella que al abrirla vio no más que un lugar desconocido
Nada ahí se le hacía familia, incluso podría decirse que lo considero repugnante, pero ahora no era el momento
Tenía cosas más importantes de las cuales debía preocuparse, más cuando su madre lloraba como una ni