El día había llegado, el amanecer en la playa era la cosa más preciosa, él tenía toda la razón, sin duda
“no hay nada más hermoso que un amanecer en la casa de la playa”
Esas habían sido sus palabras ahora ella las rememoraba cada día, lo curioso era que cada día rememorada aquellas palabras
Aquellas que le dijo mientras le prometía que un día la llevaría aquel lugar
Qué tontería él se había quedado sin recuerdos y ella tenía de más muchos que le sobraban al fin de cuantas
¿Ahora qué haría? Sin