De inmediato, Sofía se convirtió en el foco de todas las miradas.
Casi todos los presentes adoptaron una expresión de curiosidad morbosa, listos para el espectáculo.
—No me digan que vino hasta acá para rogarle que vuelvan.
Comentó alguien con malicia.
Sofía arrugó la frente. La mayoría eran juniors de familias adineradas; ella no solía frecuentar esos grupos, así que era normal que no reconocieran a una de las herederas Vargas.
Pero insinuar que estaba ahí para suplicar por una reconciliación e