Hombros anchos, cintura estrecha, músculos bien definidos; incluso a través del traje se podía apreciar su físico privilegiado.
Sofía recordó de pronto lo que Marcela le había dicho antes:
—Mi primo tiene un cuerpazo, una cara de escultura griega, un físico… que no cualquier tipo puede igualar.
Ahora comprobaba que Marcela no había exagerado para nada.
—¿En qué piensas? —Alejandro colocó el desayuno sobre la mesa y se sentó frente a ella.
Sofía volvió en sí y negó rápidamente con la cabeza:
—En