Cuando Alejandro regresó, reparó en que Sofía no estaba en la cama.
La buscó por todas partes y finalmente la encontró en la habitación de huéspedes.
Ella estaba decidida a no dormir con él en la misma cama esa noche.
Si él ya tenía a su amor ideal, entonces su matrimonio debía, más que nunca, mantener la formalidad.
Al recordar la escena de la mañana, cada vez que lo miraba, sentía mucha incomodidad.
Sobre todo, al pensar que esas mismas manos habían acariciado a otra mujer.
Alejandro la observ