CAPÍTULO CINCUENTA
Júlia
Estoy feliz de poder pasar tiempo con mis dos hijas; estoy intentando recuperar un poco del tiempo perdido. Ahora que Larissa ha vuelto a nuestra casa, voy a turnarme para pasar un rato con cada una de mis hijas. Pero ya no me siento a gusto allí sabiendo que Isaque ha comprado la casa, y por mucho que esté a mi nombre y al de las niñas, no tengo intención de vivir allí, así que tendré que negociar con ellas.
Estoy conociendo a Víctor y me está cayendo bien,