Parece que he perdido
No recuerdo gran parte del trayecto de regreso a casa.
La carretera se extendía interminablemente frente a mí, desapareciendo bajo los faros mientras mis manos permanecían aferradas al volante. Tenía los ojos abiertos. Sabía que estaba conduciendo. Sabía que estaba siguiendo caminos familiares que había recorrido cientos de veces antes. Sin embargo, todo se sentía distante, como si estuviera observando la vida de otra persona desarrollarse a través de una ventana empañada.